Delitos como la ayuda a la inmigración ilegal, la trata de seres humanos y delitos conexos experimentaron un asombroso aumento del 251,3%, lo que se traduce en 862 casos denunciados más que el año anterior. Este aumento es especialmente evidente en el distrito de Beja, que se está consolidando como uno de los principales centros de explotación laboral del país.
La explotación laboral se identifica como la principal motivación de la trata de personas, y afecta especialmente a los sectores de la agricultura, la construcción y la hostelería.
En 2025 se registraron 152 denuncias de trata de personas, frente a las 86 de 2024, con víctimas procedentes principalmente de Asia, Sudamérica y África.
Los casos se concentran en el eje Faro-Beja-Setúbal, donde las malas condiciones de trabajo y las redes organizadas desafían a las autoridades.
El informe señala un aumento del 160% en las investigaciones y del 225% en las detenciones relacionadas con la ayuda a la inmigración ilegal, lo que indica una intensificación de los esfuerzos policiales.
A pesar de los indicadores negativos, el informe apunta soluciones estructuradas en la lucha contra esta "lacra", destacando el refuerzo de la cooperación institucional y la aplicación del Plan Nacional de Prevención y Lucha contra la Trata de Seres Humanos 2024-2027.
Las autoridades se centran ahora en intensificar las investigaciones criminales en las zonas de mayor riesgo, como la región del Alentejo, y en mejorar los mecanismos de protección de las víctimas.
La tendencia de crecimiento confirmada por la RASI refuerza la urgencia de vigilar de cerca el mercado laboral, garantizando que el desarrollo económico regional no se base en redes de explotación y delitos contra la dignidad humana.






