Según el Jornal de Notícias (JN), Portugal cuenta ya con 1.500 cámaras de vigilancia instaladas en las calles del país, y el Gobierno ha recibido 60 solicitudes adicionales de municipios para instalar más cámaras.
La inversión en cámaras de videovigilancia no se limita a los centros urbanos. En los municipios de menor población, la videovigilancia se ha utilizado para prevenir el vandalismo, proteger los espacios públicos y garantizar que los residentes sigan sintiéndose seguros.
Según el mismo medio, las imágenes de vídeovigilancia han servido como prueba en casos criminales. Sin embargo, los expertos en seguridad afirman que instalar cámaras de videovigilancia en zonas consideradas más problemáticas sólo puede desplazar la delincuencia a otro lugar.
Expansión en áreas metropolitanas
El ayuntamiento de Lisboa quiere duplicar el número de cámaras en la ciudad. Actualmente, la capital de Portugal cuenta con 96 dispositivos instalados, y otros 40 están a punto de ser instalados. Aun así, Lisboa pretende instalar 251 dispositivos en la ciudad.
En Oporto ya hay 79 cámaras, a las que se sumarán otras 117. El ayuntamiento también ha revelado que quiere ampliar la videovigilancia a las zonas oeste y este de la ciudad y a Ramalde, donde está previsto instalar 50 dispositivos de vídeovigilancia más.
En Viseu
En la ciudad de Viseu, la expansión de estos servicios es evidente. Actualmente, la ciudad de Viseu cuenta con 44 cámaras repartidas entre el Parque Aquilino Ribeiro y el Mercado 21 de Agosto. A lo largo de cuatro años, el ayuntamiento pretende invertir 3 millones de euros. Además de aumentar la videovigilancia, el ayuntamiento pretende reforzar la Policía Municipal.
Números en aumento
Actualmente, 25 ciudades portuguesas disponen de sistemas de videovigilancia en la vía pública. En dos años, el número de cámaras autorizadas ha pasado de 1.000 a 1.500. Para instalar estos equipos es necesaria la autorización del Ministerio del Interior, previo dictamen de la Comisión Nacional de Protección de Datos. Dependiendo de la zona donde se instalen las cámaras, su responsabilidad puede recaer en la GNR (Guardia Nacional Republicana) o en la PSP (Policía de Seguridad Pública). Actualmente hay 60 procesos en curso.
Las solicitudes en curso, además de los municipios más poblados como Lisboa, Cascais, Vila Real, Maia, Matosinhos y Braga, también afectan a municipios con menor población como Anadia, Campo Maior, Coruche, Ferreira do Zêzere y Porto de Mós, revela Executive Digest.








