Era una imagen impactante. Pero era sólo la mitad de la historia.
La otra mitad -la arena, el calor, los 270 kilómetros, la línea de meta- ya ha llegado.
Las fotos de la carrera muestran lo que las palabras sólo pueden aproximar: dos personas, padre e hija, en algún lugar profundo del desierto del Sahara, haciendo algo que la mayoría de la gente no intentaría ni una sola vez. Para Joe, era su cuarto Marathon des Sables. Para Maia, el primero. Maia fue la mujer británica más rápida en la carrera y Joe el segundo británico más rápido en la categoría de mayores de 50 años.
Las imágenes capturan momentos de toda la semana: el brutal día largo, las dunas, los kilómetros tranquilos en los que no hacía falta decir nada. Son, a su manera, las partes de la historia que no pudieron escribirse.
Joe y Maia completaron la carrera en apoyo de Medical Aid for Palestinians, recaudando más de 35.000 libras esterlinas para la organización benéfica. Aún se aceptan donativos en www.justgiving.com/page/mountainduoformap








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