"Nací para el oro, no nací para el bronce. Estoy feliz, puedo decirlo. Desgraciadamente, no cumplí mi gran objetivo de ser campeón olímpico. Trabajé mucho por el oro, costara lo que costara. El calambre [en la mano] no me ayudó en la semifinal, arruinó el combate. Fue un error", analizó, en la zona de medios de comunicación del Nippon Budokan. Jorge Fonseca ganó el bronce en la categoría de -100 kg en los Juegos Olímpicos de Tokio 2020, venciendo al canadiense Shady Elnahas por waza-ari, alcanzando la 25ª medalla para Portugal en los Juegos Olímpicos.

Después de dos títulos mundiales, los primeros en la historia del judo portugués, y una medalla de bronce en los Europeos, el atleta, que había sido 17º en Río2016, se aseguró su primera medalla olímpica, al marcar por waza-ari a mis 39 segundos del final. Antes, había perdido en las semifinales con el coreano Cho Guham, después de derrotar al belga Tomo Nikiforov y al ruso Niiaz Iliasov para llegar a los 'seifs'.

"Los calambres pueden ocurrir", explicó, "con la ansiedad de querer conseguir algo" y cuando se siente "muy nervioso", y a pesar de haber trabajado ya "con un psicólogo", en el momento "no puedes controlarlo".Para reanudar la disputa del bronce, la receta fue sencilla, dijo. "Mi entrenador me dijo que era el momento de hacer algo histórico. Vinimos a conquistar, no a jugar", dijo.

"Estoy desesperado, sólo cometí un error. En ese momento no puedes controlarlo, la emoción es muy grande. Cada segundo vale oro. Tenía miedo de perder, ya tenía dos castigos, y tengo una gran guerra con ese árbitro español [Raúl Camacho], ya me jodió la vida en el Masters", señaló.Llegar aquí en las mejores condiciones físicas, teniendo "resistencia y fuerza". "Tengo judo, soy explosivo, necesitaba resistencia para aguantar todos los combates", añadió.

En el resto de la entrevista, mencionó los dos títulos mundiales, en 2019 y 2021, como prueba de su ambición por alcanzar el oro, pero hoy "no ha ido bien", teniendo ahora que "levantar la cabeza" y luchar por superarse de nuevo. A pesar de ello, los resultados suponen una mejora respecto al 17º puesto de Río2016, cuando estaba superando un cáncer y se sometió a "un tratamiento acelerado", lo que le supuso "un gran sufrimiento".


Había prometido, de forma bonachona, que si ganaba, bailaría una 'pimba', pero ahora "no tiene ganas". "Quería bailar la pimba, pero con el oro al cuello tiene otra gracia. Con el bronce se puede bailar una kizomba, pero no quiero bailar una kizomba, quiero bailar una pimba. Voy a bailar pimba en París2024", prometió.

Portugal tiene ahora cuatro medallas de oro, ocho de plata y 13 de bronce, tres de ellas en judo, por Telma Monteiro (-57 kg) en Río2016, y Nuno Delgado (-81 kg) en Sidney2000, y ahora Jorge Fonseca en Tokio.