"La estabilidad política es un bien común, que deben proteger tanto la mayoría del Gobierno como la oposición. Es un medio importante, pero no un fin en sí mismo. Debe existir al servicio de la solución de los problemas concretos de la gente, de la solución de los problemas estructurales del país y de su acercamiento a los países más avanzados de Europa", dice la introducción al programa del 25º Gobierno Constitucional, entregado al Parlamento.
En esta introducción, se dice que "el resultado de las últimas elecciones fue claro", y que el proyecto político de la AD (coalición PSD/CDS-PP) "reforzó su legitimidad y amplió su mayoría parlamentaria".
"Recibir una mayoría más amplia del pueblo es una fuente de legitimidad y responsabilidad, combinadas. No puede ser una fuente de arrogancia, sino un motivo para cultivar la humildad política, el diálogo democrático y el sentido de Estado", afirmó.
El Gobierno asegura que "la oposición será escuchada, con el respeto que exige la representación democrática" y que el diálogo social "seguirá siendo considerado como fuente de soluciones reformistas, equilibradas y basadas en un amplio respaldo social".
"Se buscarán posibles convergencias de buena fe, sin comprometer nunca la claridad de las opciones que el pueblo portugués votó el 18 de mayo", afirmó.
El Gobierno advirtió de que "el momento actual no tolera la pereza burocrática", sino que exige un Ejecutivo "capaz de planificar, decidir y ejecutar".
Agenda transformadora
A continuación, explica la decisión del Gobierno de incluir en el programa, antes de las tradicionales áreas sectoriales, un nuevo capítulo titulado Agenda Transformadora, que recoge los diez ejes prioritarios para los próximos cuatro años, entre ellos la Reforma del Estado, el aumento de los ingresos, la apuesta por la seguridad y la inmigración controlada, junto al refuerzo de la defensa.
"La Agenda Transformadora condensa la visión reformista del Gobierno y define los grandes ejes de cambio que guiarán los próximos cuatro años. En un momento en que los ciudadanos exigen más que palabras, esta Agenda asume con ambición los objetivos centrales del mandato", dice el Gobierno.
En la introducción del programa, el Ejecutivo destaca también que el resultado de las elecciones del 18 de mayo reflejó otro "claro deseo: el de una mayor estabilidad política".
"El deseo popular de responsabilidad, sentido de Estado y estabilidad política no se dirige, sin embargo, sólo al Gobierno y a su mayoría. También interpela e impone a la Oposición, que debe responder con similar humildad, espíritu de diálogo y voluntad de emprender reformas que resuelvan los problemas concretos de los portugueses", argumenta.
"La historia de Portugal, centenaria, no puede ser sólo motivo de celebración. Es, sobre todo, una exigencia. Cada generación tiene el deber de estar a la altura de este pasado (...) Asumir hoy la función de gobierno significa aceptar entrar en esta cadena secular de sacrificios y victorias, de dificultades y logros, de esfuerzos y luchas", afirma.
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