Según datos del Centro de Toxicología del INEM(CIAV), en 2024 se registraron 18 casos de intoxicación por monóxido de carbono, entre ellos dos niños.
En 2025, hasta el 24 de noviembre, ya se han registrado 28 casos, que afectan a 22 adultos y seis niños, señala el CIAV, que destaca que la mayoría de estas situaciones estuvieron relacionadas con el uso de fuegos, calefactores o estufas en zonas mal ventiladas.
Con la bajada de las temperaturas y el aumento del uso de aparatos de calefacción domésticos, el Centro de Intoxicaciones (CIAV) recuerda, en una nota remitida a la agencia Lusa, "la necesidad de un uso seguro de los aparatos que pueden producir monóxido de carbono, como chimeneas, calentadores de agua o estufas de gas".
"El monóxido de carbono es un gas invisible e inodoro que puede provocar intoxicaciones con síntomas inespecíficos como dolores de cabeza, náuseas, malestar general o somnolencia. La prevención sigue siendo la mejor manera de evitar situaciones potencialmente graves".
El Centro de Toxicología refuerza la necesidad de adoptar medidas preventivas, como comprobar el estado y mantenimiento de los equipos antes de usarlos y evitar utilizarlos en espacios completamente cerrados.
También recomienda una ventilación adecuada en las habitaciones donde funcionen los equipos y, en caso de síntomas como dolores de cabeza, náuseas o desmayos, abrir puertas y ventanas, sacar a las personas de la casa y ponerse en contacto con el 112 o el CIAV (800 250 250).








