"Sport Lisboa e Benfica informa que, a raíz del encendido de bengalas ocurrido durante el partido contra el Ajax en Amsterdam, el club está impedido por la UEFA de vender entradas para el próximo partido fuera de casa en la Liga de Campeones, contra la Juventus".

El Benfica, que viajará a Turín el 21 de enero para disputar la séptima y penúltima jornada de la fase de grupos de la Liga de Campeones, señala también que pesa sobre el club una sanción de dos años de suspensión de partidos, recordando que cualquier nuevo incidente relacionado con la pirotecnia, en el Estádio da Luz o fuera de él, acarreará una nueva prohibición.

"Esto resultará en una nueva prohibición de venta de entradas para los partidos fuera de casa y una posible prohibición de acceso a determinados sectores en los partidos en casa", advirtió el club en un comunicado en el que pide a los aficionados un comportamiento ejemplar.

Esta es la segunda vez esta temporada que se prohíbe al Benfica vender entradas para partidos de la Liga de Campeones fuera de casa, después de que ocurriera lo mismo en la tercera ronda de clasificación contra el Niza, y luego debido al comportamiento de los aficionados en el Camp Nou en marzo.

El club había sido sancionado por la UEFA en abril después de que sus aficionados hicieran explotar artefactos pirotécnicos durante el partido contra el FC Barcelona (derrota por 3-1), en la vuelta de los octavos de final de la pasada temporada, disputado el 11 de marzo.

Tras el final de ese partido, se produjeron nuevos incidentes en la zona donde se encontraba la gran mayoría de los aficionados del Benfica, que protagonizaron enfrentamientos físicos con los vigilantes del estadio.

El Benfica ya había sido multado con 35.000 euros por el Comité de Control, Ética y Disciplina(CEDB) de la UEFA por el comportamiento de sus aficionados durante la recepción al equipo catalán, también por encender pirotecnia, pero en el Estádio da Luz, en el partido de ida, que el FC Barcelona ganó por 1-0, el 5 de marzo.