Tras el refuerzo de 80 policías, colocados en el aeropuerto de Lisboa para garantizar el control fronterizo, el MAI afirmó, en una respuesta escrita a Lusa, que hay "en general, una reducción de las colas y de los tiempos de espera".
"Se mantiene un seguimiento permanente de la situación en el aeropuerto de Lisboa", añadió el ministerio dirigido por Maria Lúcia Amaral, añadiendo que el refuerzo de 80 agentes sirve "para responder al aumento de la afluencia durante las fiestas", que incluyen Navidad y Año Nuevo.
En cuanto a la situación en el aeropuerto de Lisboa, que ha sufrido restricciones en las últimas semanas, la subsecretaria de Estado de Administración Interna también afirmó hoy que, en este momento, "todos los 'boxes' están permanentemente atendidos por agentes de la PSP (Policía de Seguridad Pública) y de la Unidad de Inmigración y Fronteras".
Paulo Simões Ribeiro indicó que el nuevo sistema de control de pasajeros procedentes de países no pertenecientes al Espacio Schengen y la llegada de personas que vienen a Portugal a pasar las Navidades están causando "limitaciones adicionales".
Respecto al nuevo sistema, el Secretario de Estado explicó que está funcionando y que "ha causado limitaciones en Portugal, pero también en otros países del Espacio Schengen, porque es un sistema que se está implantando y la gente se está acostumbrando a él, y todavía habrá que desarrollarlo".
Desde el 10 de diciembre está en marcha la segunda fase, de recogida de datos biométricos, que consiste en obtener fotografías y huellas dactilares de los pasajeros, lo que complica aún más la situación.
En el Parlamento, donde fue interrogada sobre las largas colas en el control fronterizo en los aeropuertos portugueses, las medidas adoptadas y los plazos previstos para su resolución, la ministra también dijo que en este momento hay 236 agentes de la PSP asignados al aeropuerto Humberto Delgado, mientras que la necesidad es de 270.






