Las principales razones para querer revenderlo son: evitar el desorden en casa (43%), hacer el regalo ideal a alguien que lo valore más (33%) o ganar un dinero extra (18%). Sin embargo, el 24% de los participantes en esta encuesta afirma que volvería a regalar el artículo a otra persona, y el 37% optaría por quedárselo aunque no tuviera intención de usarlo.
"Pijamas y calcetines son los regalos que los portugueses más temen encontrar bajo sus árboles (35%), seguidos de artículos de decoración para el hogar (33%), como marcos de fotos, velas o suculentas", reza el informe, basado en 811 entrevistas a residentes en Portugal continental de entre 18 y 65 años.
Según el estudio de MuP Research y Wallapop, la tendencia de la economía circular en Navidad no se limita al destino de los regalos no deseados, teniendo en cuenta que prácticamente nueve de cada diez portugueses (88%) admiten comprar un regalo reutilizado en lugar de uno nuevo, después de conocer el impacto medioambiental de sus elecciones.
Siguiendo la misma lógica, entre los artículos mejor recibidos como regalos de segunda mano se encuentran los libros (42%), seguidos de los juguetes, sobre todo porque, a la pregunta de si los niños podían saber si un regalo era reutilizado, la mayoría (73%) respondió que los más pequeños apenas notarían la diferencia.








