En un comunicado, la GNR aclaró que el pescado fue incautado durante una operación de inspección llevada a cabo cerca de la Ría de Aveiro, destinada a controlar el cumplimiento de las normas que regulan la captura, transporte, almacenamiento y comercialización de pescado y moluscos bivalvos vivos.
Según la GNR, sus agentes identificaron a dos hombres, de 33 y 39 años, que transportaban la mercancía sin la documentación de registro obligatoria y sin cumplir las dimensiones mínimas legales para su comercialización. También se identificó a una mujer de 36 años por no someter la mercancía al régimen de primera venta en lonja.
"Las infracciones detectadas son constitutivas de infracciones administrativas sancionables con multas de hasta 25.000 euros, levantándose tres actas de infracción administrativa", señala la misma nota.
Durante la operación se incautaron 410 kilos de pulpo común, 400 kilos de ostras japonesas, 170 kilos de berberechos comunes y 15 kilos de almejas.
La GNR también afirma que el pulpo incautado se envió a la lonja, donde se vendió en primera venta, y que los berberechos y las almejas se devolvieron a su hábitat natural.






