Entre las diversas actividades, residentes, visitantes y excursionistas explorarán las montañas durante la plena floración de los almendros.

Los organizadores de la quinta edición de este evento afirman en un comunicado de prensa que "el festival se establece como un proyecto vertebrador para la valorización del territorio, articulando patrimonio natural, identidad cultural y disfrute turístico".

El festival, de tres días de duración, contará con cuatro rutas señalizadas de 6, 9, 12 y 20 kilómetros, aptas para diferentes tipos de participantes, y un programa artístico que cruza "tradición, etnografía, música popular, folk y músicas del mundo", además del componente gastronómico, en el que destaca una tarta gigante de almendras, que en esta edición alcanzará los 44 metros.