Esto significa que estará supeditado a la presentación de estudios y pruebas, al cumplimiento de medidas y programas de seguimiento y a otras condiciones.

Según el documento disponible en la página web de la APA, el Comité de Evaluación emitió un dictamen favorable sobre el proyecto de la mina de Borralha, en Montalegre, en el distrito de Vila Real, "condicionado a la presentación de estudios y pruebas, al cumplimiento de medidas y programas de seguimiento", así como a condiciones asociadas a las fases de construcción y explotación.

Para la APA, la reapertura de la mina de Borralha "se presenta como una oportunidad estratégica y ambientalmente relevante", considerando que los impactos negativos son "ampliamente susceptibles de minimización y/o compensación", destacando que el proyecto "incluye medidas de salvaguarda del patrimonio cultural y de restauración de estructuras históricas".

"Situado en una zona históricamente dedicada a la minería, el proyecto permitirá la remediación de pasivos ambientales acumulados durante décadas, incluyendo la eliminación de la escombrera de estériles sulfurados, responsable de la generación de aguas ácidas, y la restauración de la Ribeira de Amiar", reza el dictamen.

La toma de agua pública existente en la presa de Venda Nova, situada aguas abajo de la mina, fue una de las principales preocupaciones planteadas en las alegaciones presentadas durante el periodo de consulta pública para la Evaluación de Impacto Ambiental (EIA) de la mina de Borralha, que se extendió del 7 de octubre al 17 de noviembre de 2025 y recibió 653 alegaciones.

La APA considera que "la opción de minería subterránea, con trituración primaria bajo tierra, minimiza los impactos típicos de la minería a cielo abierto, como el polvo y el ruido asociados a la extracción del mineral, mientras que el sistema de agua en circuito cerrado y la planta de tratamiento de la minería garantizan la reutilización del agua y reducen los riesgos de contaminación".

Asimismo, "la gestión responsable de los estériles, con su eliminación en seco, su utilización para rellenar huecos mineros y otros usos, que se propone evaluar, fomenta la economía circular y puede reducir su volumen y la superficie ocupada."

En cuanto a los impactos asociados a ruidos y vibraciones que afectarán principalmente al entorno inmediato, "mitigables mediante la propuesta de reubicación de receptores sensibles", la APA afirma que, "a pesar del reducido número de familias afectadas y de que no está prevista la demolición de viviendas, [habrá] siempre un impacto significativo en sus vidas."