Su arquitectura es realmente adecuada a su ubicación. Construido durante los años de la dictadura portuguesa, su fachada es artística y rompe con la forma de construir entonces tan conformista.

En consonancia con la cultura y las artes, su mera existencia se enfrenta a nuevas ideas y a la creatividad.

Como por dentro, por fuera.

En 1950, era el mayor cine de Portugal. Y desde entonces no ha bajado el ritmo. En este magnífico edificio se proyectan películas y se celebran diversos festivales de cine.

Incluso rinde homenaje a algunos de los grandes portugueses que han dado forma a la escena en Portugal. El famoso director Manoel de Oliveira es homenajeado con una sala.

Otra especialidad del cine es su exclusiva sala de 21 butacas, que permite proyecciones y eventos exclusivos.

¿Qué película le ha marcado más este último año?