Según la página web de la Autoridad Nacional de Emergencia y Protección Civil(ANEPC), la mayoría de los incidentes estuvieron relacionados con árboles caídos y estructuras derrumbadas a causa del viento.

El mal tiempo ha puesto en alerta naranja a 14 distritos del Portugal continental, según el Instituto Portugués del Mar y de la Atmósfera(IPMA), que emitió una alerta amarilla sólo para Braganza, Santarém, Portalegre y Évora.

Se esperan fuertes vientos y mar gruesa en los distritos costeros, que continuarán hasta el miércoles, según el IPMA, que ya ha colocado todo el litoral bajo alerta naranja, la segunda más alta de la escala, en su página web.

La mayoría de los incidentes restantes estaban relacionados con inundaciones, limpieza de carreteras o corrimientos de tierra, según la ANEPC.

Las zonas más afectadas son la región Centro (59 incidentes) y la región de Lisboa y Valle del Tajo (39).

El Gobierno portugués activó el domingo el Plan Nacional de Emergencia de Protección Civil (PNEPC) ante la previsión de "empeoramiento del riesgo para las personas y los bienes" en los próximos días.

La activación del Plan Nacional de Emergencia de Protección Civil fue aprobada por unanimidad en la primera reunión extraordinaria de 2026 de la Comisión Nacional de Protección Civil (CNPC), presidida por la ministra de Administración Interna, Maria Lúcia Amaral, según un comunicado de la CNPC.

Esta decisión está relacionada con las "elevadas precipitaciones previstas y sus impactos hidrológicos, concretamente en términos de crecidas e inundaciones (...), efectos [que] afectan acumulativamente a un territorio ya impactado por las consecuencias de la reciente depresión Kristin", señala el comunicado.

El paso de la depresión Kristin por Portugal continental el miércoles causó al menos cinco muertos, según Protección Civil, varios heridos y desplazados.

El Ayuntamiento de Marinha Grande también informó de otra víctima mortal en el municipio.

El sábado, otros dos hombres murieron tras caer de los tejados que estaban reparando, uno en el municipio de Batalha y otro en Alcobaça.

La caída de árboles y estructuras, el cierre de carreteras y la interrupción de los servicios de transporte, especialmente las líneas ferroviarias, el cierre de escuelas y los cortes de electricidad, agua y comunicaciones son las principales consecuencias materiales del temporal.

En Leiria, donde la depresión tocó tierra, Coimbra y Santarém sufrieron los mayores daños.

El Gobierno declaró el estado de emergencia, que se prorrogó el domingo hasta el 8 de febrero, en una reunión extraordinaria del Consejo de Ministros.