"La palabra decisiva es del alcalde, no del Presidente de la República, ni del Gobierno, ni de la Asamblea de la República", dijo, añadiendo que "si las condiciones no son las adecuadas, está previsto allí, en caso de emergencia, ejercer este poder y, por lo tanto, permite que las elecciones se celebren ocho días después, siete días más tarde".

Marcelo Rebelo de Sousa hablaba a los periodistas en Alcácer do Sal, en el distrito de Setúbal, donde se encuentra de visita, en un momento en que el centro de la ciudad alentejana está inundado desde el pasado miércoles.

El Jefe del Estado admitió también que hará una declaración al país el sábado, en la que pedirá el voto.

"No en estas circunstancias vividas aquí (en Alcácer do Sal), sino en otras partes del país donde puede haber llovido, o puede llover, pero donde hay condiciones para poder votar", dijo, añadiendo: "Si es así, tal vez, según evolucione la situación, haga un breve llamamiento a votar".