La aerolínea compartió el consejo a través de sus canales en las redes sociales, argumentando que los vaqueros pueden restringir el movimiento y reducir significativamente la comodidad cuando se está sentado durante períodos prolongados.
Aunque la aerolínea ha subrayado que se trata de una mera recomendación y no de un código de vestimenta formal, la sugerencia ha suscitado reacciones encontradas, sobre todo entre los expatriados y los viajeros frecuentes que consideran los vaqueros un básico de viaje práctico y duradero.
Críticos y pasajeros no han tardado en responder, señalando que muchos prefieren la versatilidad de la ropa estructurada y no desean llegar a su destino con la apariencia de que se dirigen a la cama en joggers o leggings.
Algunos viajeros señalaron que cualquier incomodidad física durante los vuelos europeos de corta distancia puede deberse más al espacio limitado para las piernas en las cabinas económicas que a la elección de los pantalones.
A pesar de que los expertos en salud suelen apoyar el uso de prendas holgadas para favorecer la circulación, el consenso entre los viajeros pragmáticos sigue siendo que la comodidad personal, la duración del vuelo y los planes de destino seguirán dictando su vestuario, dejando el tejido vaquero firmemente en la lista de pasajeros.








