"A las 11 de la mañana, los caudales en Almourol, en los vertidos acumulados de las presas de Fratel, Pracana y Castelo de Bode, son del orden de 3.500 metros cúbicos por segundo (m3/s). Esto significa que los caudales del Tajo y también del Zêzere están disminuyendo considerablemente", declaró a Lusa el presidente de la Comisión de Protección Civil del Distrito de Santarém, Manuel Jorge Valamatos, que también preside el Ayuntamiento de Abrantes.
Según los datos hidrométricos registrados a las 11 de la mañana, las descargas de las presas de Castelo de Bode (1.008 m³/s), Pracana (159 m³/s) y Fratel (2.350 m³/s) totalizaban 3.517 m³/s en el punto de medición de Almourol (Vila Nova da Barquinha).
Estos valores representan un descenso significativo en comparación con los registrados el lunes, cuando Almourol tenía 4.003,9 m³/s al mediodía, y también contrastan con los máximos del fin de semana, que oscilaron entre 7.000 y 7.800 m³/s, después de que el jueves se registraran máximos superiores a 8.600 m³/s, situación que llevó a la activación de la alerta roja.
Valamatos consideró que los datos más recientes apuntan a una inversión de la tendencia más crítica.
"Basándonos en la información que tenemos, creemos que no tendremos niveles de caudal como los que hemos tenido antes. Las situaciones más graves ya pasaron", dijo, citando informaciones de la Agencia Portuguesa de Medio Ambiente (APA), del Instituto Portugués del Mar y de la Atmósfera (IPMA) y de los comandos subregionales de Protección Civil.
A pesar de ello, el responsable subrayó que la situación sigue suscitando gran preocupación a varios niveles debido a la persistencia de las lluvias y a la saturación de los suelos.
"Lamentablemente, seguimos con altos índices de precipitaciones, los terrenos están muy anegados, el proceso de drenaje es difícil, los arroyos siguen con caudales muy altos y, obviamente, seguimos en una situación de preocupación", afirmó.
El presidente de la Comisión de Protección Civil del Distrito explicó que, aunque las presas situadas aguas arriba de Almourol han aumentado su capacidad en las últimas horas, la persistencia de las precipitaciones sobre suelos ya saturados sigue planteando varios riesgos activos, concretamente desprendimientos y corrimientos de tierra.
"Mientras persistan las lluvias, seguiremos teniendo altos niveles de preocupación, y tenemos que estar muy atentos. La alerta roja del plan de emergencia por crecidas del río Tajo seguirá activa", declaró.
El alcalde estima que aún se necesitan "uno o dos días más" para que la situación se estabilice de forma más consistente y permita avanzar hacia la fase de recuperación.






