Aunque las pérdidas aún no se han determinado completamente, la dirección de la asociación del Algarve dijo que se llevó a cabo una "consulta" con los productores y operadores de cítricos de la región y se identificaron pérdidas "significativas", que "en general, son del orden del 25%, con algunas variedades experimentando pérdidas del orden del 40%".

"Esta es la situación generalizada debido a las prolongadas condiciones climáticas, con altos niveles de humedad, que favorecen la podredumbre y la caída de la fruta. Además de la fruta caída en el suelo, una cantidad importante, aunque todavía en el árbol, ya está podrida, lo que provocará la caída continuada de fruta durante las próximas semanas", explicó AlgarOrange en un comunicado.

Además de los daños causados a la fruta, también hubo huertos que se vieron afectados por "fenómenos extremos de viento, lluvia y granizo", señaló, reconociendo que los precios deberían sufrir "algún incremento junto con la producción".

Los productores también tendrán que hacer frente a unos costes asociados a la recolección que "han aumentado sustancialmente", subrayó.

"Las condiciones de trabajo de los equipos de recolección se han vuelto verdaderamente difíciles. Para seguir abasteciendo el mercado, la recolección se realiza en condiciones de frío y lluvia. En muchos huertos, los tractores se hunden en el suelo saturado de agua, y la fruta sólo puede ser retirada por personas", explicó la asociación.

AlgarOrange hizo un llamamiento a los productores afectados para que presenten notificaciones a la Comisión Regional de Coordinación y Desarrollo del Algarve, con copia a FEDAGRI - Federación Agraria del Algarve.

"Este es el procedimiento a seguir para presionar al Gobierno para que abra una convocatoria de ayudas", añadió.

Tras verse afectados por la sequía en los últimos años, los citricultores del Algarve se han beneficiado ahora de intensas lluvias que han restablecido los niveles de agua agotados en los embalses, pero las fuertes precipitaciones registradas en los últimos días ya están teniendo efectos negativos en los campos y en la producción.