Según datos de Imovirtual, el peso relativo de los inmuebles nuevos en el total del mercado pasó del 4,6% al 5,0% entre marzo de 2025 y marzo de 2026.

Aunque el volumen total no crece en términos absolutos, la obra nueva es más resistente que el segmento de segunda mano y sigue siendo un pilar estratégico con una posición premium.

Con un precio medio anunciado de 647.500 euros, este segmento presenta un diferencial del 52% respecto a los inmuebles usados, cuya media es de 425.000 euros.

Geográficamente, la oferta nueva sigue muy concentrada en los principales ejes urbanos, con Oporto (42,9%) y Lisboa (28,9%) acaparando más del 70% de las promociones.

Fuera de estos grandes centros, Setúbal destaca como eje emergente, subiendo al 7,6% de la oferta, en contraste con el Algarve, que registró una pérdida del 15% en su cuota relativa.

Esta nueva construcción se compone predominantemente de apartamentos, que representan el 92,6% de la oferta, aunque se observa una posible diversificación, con un crecimiento del 21,4% en el subsegmento de casas nuevas.

Las características de estos nuevos inmuebles refuerzan su carácter urbano y su orientación al mercado familiar de lujo, ya que las tipologías T3 y T4 representan el 73,1% de la oferta nueva, superando el 62,3% observado en el mercado de segunda mano.

Sylvia Bozzo, Directora de Marketing de Imovirtual, subraya que este segmento sigue siendo "más concentrado, más caro y más orientado a las tipologías familiares", lo que demuestra que, a pesar de la mayor relevancia en la organización de la oferta, la nueva construcción sigue estando poco alineada con las necesidades y capacidades financieras del segmento medio de la población.