Esta cifra representa un aumento de 0,2 puntos porcentuales frente a la tasa del 1,92% observada en enero, lo que indica una aceleración moderada del Índice de Precios de Consumo (IPC) en tasa interanual.

Siguiendo esta tendencia, el indicador de inflación subyacente -que excluye los componentes más volátiles, como los productos alimenticios no elaborados y los bienes energéticos- también mostró un crecimiento, alcanzando el 1,9% en febrero.

Este aumento de 0,1 puntos porcentuales con respecto al primer mes del año confirma una presión sobre los precios ligeramente superior, aunque los valores se mantienen próximos al objetivo de estabilidad de la zona euro.