"En este día, me propuse visitar diferentes territorios de nuestro país. Mourísia, una pequeña aldea del municipio de Arganil, en nuestro interior, Guimarães, Capital Verde Europea 2026, y ahora, la bella y siempre eterna ciudad de Oporto. No se trata de una coincidencia, ni de un gesto meramente simbólico; es la expresión de una clara convicción política", afirmó António José Seguro en su discurso en el Salón Noble del Ayuntamiento de Oporto.

Cohesión territorial

En el segundo día del programa de investidura, el Jefe del Estado afirmó que quería mostrar que Portugal es un todo, un país en el que todos cuentan y en el que no se puede prescindir de ningún territorio.

"La cohesión territorial no es una mera circunstancia para el Presidente de la República", subrayó.

En un resumen de la jornada, que termina con un concierto del artista portugués Pedro Abrunhosa en la Casa da Música, Seguro dijo que en Mourísia encontró la "expresión viva" de un Portugal resiliente que necesita atención, respeto y respuestas.

Y decidió ir allí porque el interior estará siempre presente en el ejercicio de sus funciones, explicó.

Guimarães, Capital Verde Europea, demuestra cómo "la memoria y la construcción del futuro pueden ir de la mano", añadió.

Ciudades históricas

En cuanto a Oporto, donde recibió una placa con el escudo de la ciudad de manos del alcalde, Pedro Duarte, António José Seguro señaló que hay ciudades que marcan la historia de un país y que Oporto ayudó a escribirla.

"Oporto no es sólo un lugar en territorio portugués; Oporto es una afirmación de carácter y una forma de estar en la historia y en el mundo", destacó.

Según el Presidente de la República, en esta ciudad siempre se han entendido las responsabilidades del poder y la fuerza de las instituciones.

"Oporto nunca ha sido sólo un punto en el mapa; Oporto es un lugar de encuentro, una encrucijada y un horizonte", subrayó.

En un discurso de poco más de 13 minutos, Seguro subrayó que Oporto sigue demostrando que su verdadera identidad reside en su permanente capacidad de reinventarse.

Al final, Antonio José Seguro firmó en el Libro de Honor en la Sala Doña María y después, junto con su esposa, se reunió durante unos 30 minutos con Pedro Duarte. De allí, se dirigieron a una cena privada en la Casa do Roseiral.