En virtud del Reglamento 2026/405, la nueva normativa de la UE pretende impedir la comercialización de productos probados en animales en el desarrollo de detergentes y otras sustancias utilizadas para fabricar productos de limpieza.
Las empresas productoras tendrán que recurrir a métodos alternativos reconocidos internacionalmente, como ensayos de laboratorio y modelización informática.
Los productos que dependan de la experimentación con animales y no cumplan las nuevas normas europeas tendrán prohibida su venta en Portugal y otros países de la UE. No obstante, existe cierta flexibilidad para los productos esenciales que deban ensayarse en animales para demostrar su fiabilidad. Sin embargo, estos casos seguirán siendo estrictamente supervisados.
Lo que puede ocurrir es que los productos ya conocidos vean modificadas sus fórmulas o desaparezcan de las tiendas portuguesas con el tiempo.
Cambios visibles
Uno de los cambios más visibles será la cantidad de información disponible al coger un producto.
El cambio más visible será la cantidad de información disponible en la etiqueta de cada producto.
La UE incluirá un código QR en la mayoría de los productos, lo que permitirá escanearlo para encontrar información detallada sobre sus ingredientes y métodos de ensayo.
Más allá de los ingredientes
La normativa no se limita a los ingredientes. El envasado también forma parte de la normativa.
La UE aboga por reducir los residuos, lo que implica una menor dependencia del plástico de un solo uso y un mayor énfasis en los sistemas de rellenado. Es posible que con el tiempo haya más tiendas que ofrezcan la posibilidad de rellenar los productos de limpieza en lugar de comprar cada vez botellas nuevas.
Para reducir los residuos, la UE quiere depender menos del plástico de un solo uso y hacer hincapié en los sistemas de rellenado. Algunas marcas portuguesas ya utilizan este sistema en sus productos.







