El gran diferenciador de este balneario, situado en el corazón del interior alentejano, es la temperatura del agua, que puede alcanzar unos inusuales 30 grados centígrados, característica que le ha valido el reconocimiento repetido como mejor destino europeo en la categoría de playas de interior por los World Travel Awards.
Playa fluvial de Tapada Grande
La playa se extiende unos 100 metros a lo largo del embalse de la presa y ofrece un ambiente familiar y tranquilo, en contraste con el bullicio habitual de la costa sur. Con una completa infraestructura que incluye vigilancia de socorristas, un centro médico, un bar y accesibilidad para personas con movilidad reducida, el espacio es ideal para familias. Además de nadar, los visitantes pueden disfrutar de sombrillas gratuitas, zonas de césped, un parque infantil y áreas de picnic con parrillas. También existe la posibilidad de alquilar canoas y barcas a pedales para explorar las tranquilas aguas del embalse.
Visitar la ciudad histórica
Los visitantes pueden complementar su experiencia en la región explorando la ciudad histórica de Mértola, donde el castillo del siglo XIII y los restos arqueológicos de las épocas islámica y romana ofrecen un rico itinerario cultural. Los competitivos precios del alojamiento local hacen aún más atractiva esta combinación de ocio y patrimonio; en agosto, los viajeros pueden encontrar estancias desde 60 euros por noche.
Fácil acceso
Accesible en menos de dos horas desde Faro y unas tres horas desde Lisboa, Tapada Grande se posiciona como un refugio estratégico para quienes buscan aguas cálidas y una auténtica experiencia turística sin los elevados costes de las zonas de baño tradicionales. El anfiteatro propio de la playa, que acoge conciertos y cine al aire libre, refuerza la oferta cultural de un destino que, según el ayuntamiento, prioriza la calidad de los espacios públicos y el bienestar de sus visitantes.





