Paulo Rangel también lamenta que los 27 Estados miembros no hayan aprobado sanciones contra dos ministros de extrema derecha, que constituyen un «factor de desestabilización».
«La UE debería mostrarse más firme; tenemos cierta capacidad para ejercer presión. De lo contrario, se interpretaría como indiferencia, y no podemos ser indiferentes», afirmó Paulo Rangel durante una comparecencia ante la Comisión de Asuntos Exteriores y Comunidades Portuguesas del Parlamento.
Para el jefe de la diplomacia portuguesa, es «muy importante ejercer una gran presión sobre Israel», donde «se está produciendo una radicalización que podría poner en peligro equilibrios frágiles».
«Lamento que el Consejo de Relaciones Exteriores [de la Unión Europea] no haya sido capaz de imponer sanciones a los ministros que constituyen un factor de gran inestabilidad y perturbación», señaló, refiriéndose a Itamar Ben-Gvir (Seguridad Nacional) y Bezalel Smotrich (Hacienda).









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