Según la plataforma meteorológica LusoMeteo, se prevé que la inestabilidad atmosférica persista el jueves, especialmente en las zonas del interior y montañosas del norte y el centro, donde podrían producirse chubascos intensos, tormentas eléctricas, granizo y fuertes rachas de viento durante la tarde.
Mientras los habitantes del norte y el centro de Portugal están atentos a la posibilidad de tormentas por la tarde, el Algarve disfruta del tipo de tiempo que muchos asocian con el verano.
Los meteorólogos advierten de que algunas tormentas podrían ser intensas, aunque muy localizadas. Esto significa que, mientras que algunas zonas pueden sufrir un impacto mínimo, otras podrían registrar breves periodos de lluvias intensas, granizo y vientos fuertes.
Una de las preocupaciones es el lento desplazamiento de las células tormentosas, lo que podría aumentar el riesgo de inundaciones localizadas en las zonas afectadas. Las fuertes ráfagas asociadas a las tormentas eléctricas también pueden causar daños menores, como la caída de ramas y otros incidentes aislados.
A pesar de la posibilidad de lluvia en algunas regiones, el riesgo de incendios forestales sigue siendo muy elevado en gran parte del país. La vegetación seca y el reciente tiempo cálido siguen creando condiciones favorables para los incendios, y los expertos advierten de que la situación podría empeorar en los próximos días.
De cara al futuro, Portugal podría enfrentarse pronto a un patrón meteorológico muy diferente. Las previsiones actuales sugieren que una masa de aire caliente procedente del norte de África se desplazará hacia la Península Ibérica la próxima semana, lo que podría traer temperaturas superiores a los 40 °C a algunas partes del país.
Aunque los meteorólogos afirman que es demasiado pronto para determinar las temperaturas exactas, las previsiones apuntan a un aumento significativo de las temperaturas tras varios días de tiempo inestable en algunas zonas del país.








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