«En 2025, el número de usuarios sin médico de familia asignado volvió a aumentar, invirtiendo la tendencia al alza observada el año anterior», destaca el informe de la CFP sobre el rendimiento del Servicio Nacional de Salud (SNS), presentado en Lisboa.
Según el documento de la CFP, en 2025 un total de 1,56 millones de usuarios carecían de médico de familia en Portugal continental, 41 000 más que en 2024, y la región de Lisboa y el Valle del Tajo concentraba la gran mayoría de estos casos, es decir, 1,1 millones de personas en esta situación.
«Este contexto es especialmente relevante en un escenario de envejecimiento del colectivo médico en la especialidad de medicina general y familiar», advierte la entidad independiente presidida por Nazaré da Costa Cabral.
El CFP cita datos del Colegio de Médicos para señalar que, a finales de 2024, había 9 343 médicos colegiados en esta especialidad, de los cuales el 45 % tenía más de 65 años.
«El previsible aumento de las jubilaciones puede, por lo tanto, agravar las restricciones en el acceso a la atención primaria. Esta presión tenderá a repercutir en los servicios hospitalarios, comprometiendo la derivación adecuada de los pacientes e induciendo al uso directo de los servicios de urgencias hospitalarias», advierte la entidad que supervisa el cumplimiento de las normas presupuestarias y la sostenibilidad de las finanzas públicas del país.
El documento señala también que, en el último año, el número de usuarios inscritos en el SNS ha vuelto a crecer, invirtiendo la tendencia a la baja registrada el año anterior.
En total, aproximadamente 10,7 millones de usuarios estaban inscritos en la atención primaria, 235 000 más que en 2024, pero el 24 % permaneció en las Unidades de Atención Sanitaria Personalizada (UCSP), estructuras que siguen estando más presentes en territorios con dificultades para retener a los profesionales sanitarios y con mayor escasez de médicos de familia, lo que refleja «asimetrías regionales persistentes en el acceso» a este nivel de atención sanitaria.
La CFP también concluyó que el volumen de consultas médicas en la atención primaria descendió ligeramente (-0,9 %), «interrumpiendo el crecimiento observado el año anterior».
Esta evolución negativa se debió principalmente al descenso de las consultas presenciales —un 4 % menos que en 2024—, mientras que las consultas a distancia siguieron aumentando (3,3 %).
«En 2025, la tasa de utilización de las consultas médicas fue de 0,787, y la de las consultas de enfermería, de 0,770, lo que sugiere que la actividad realizada sigue sin alcanzar el nivel necesario para satisfacer plenamente las necesidades de la población», advierte el CFP.








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