Para ser ratificado por el Parlamento, este decreto tendría que obtener una mayoría de dos tercios de los diputados presentes, pero solo contó con el apoyo de los diputados de los grupos parlamentarios de Chega y CDS, que suman un total de 56.
Tras una votación electrónica, en la que participaron un total de 208 diputados, la ratificación del decreto recibió 152 votos en contra, procedentes de los diputados de los grupos parlamentarios del PSD, el PS, Iniciativa Liberal, Livre, el PCP, el Bloco de Esquerda, el PAN y el JPP.
Enfrentamiento entre el PSD y Chega
Aunque el PSD se distanció de Chega a la hora de ratificar el decreto, el partido de André Ventura tampoco votó las enmiendas presentadas por los socialdemócratas y el CDS al decreto sobre la pérdida de la nacionalidad, que reducían el abanico de delitos susceptibles de acarrear la pérdida de la nacionalidad, limitándolo básicamente a los delitos contra el Estado y al terrorismo.
Además de Chega, todos los grupos parlamentarios de izquierda votaron en contra de las enmiendas propuestas por el PSD/CDS. La Iniciativa Liberal se abstuvo, a pesar de que su expresidente, Rui Rocha, hubiera votado a favor, junto con el PSD y el CDS.
Decreto inconstitucional
En mayo, el Tribunal Constitucional rechazó por unanimidad el decreto aprobado por el PSD, el CDS y Chega, alegando una violación de los principios constitucionales de igualdad y proporcionalidad.
Ante la postura del Tribunal Constitucional, que reafirmó una decisión anterior sobre la pérdida de la nacionalidad, el PSD decidió distanciarse de la iniciativa de Chega para intentar que el diploma fuera aprobado en la Asamblea de la República por una mayoría de dos tercios.
A la luz de esta postura del PSD, el presidente de Chega, André Ventura, declaró durante el debate en el pleno: «Quien intenta complacer a la izquierda acaba con la izquierda».







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