El Sistema de Entrada y Salida (EES), que sustituye el sellado tradicional de pasaportes por un proceso de registro biométrico, ha gestionado ya más de 110 millones de cruces fronterizos desde su implantación. Durante ese tiempo, se ha denegado la entrada a más de 44 000 viajeros, en la mayoría de los casos porque no cumplían los requisitos de visado o de entrada, o porque no presentaron la documentación de viaje adecuada.

Retos operativos

Si bien las cifras demuestran la envergadura del sistema, también han puesto de manifiesto los retos operativos en algunos de los aeropuertos más transitados de Europa. Los pasajeros han informado de largas colas en los controles fronterizos, y en algunos aeropuertos se han registrado tiempos de espera de varias horas durante los periodos de mayor afluencia.

El sector de la aviación ha instado a la Comisión Europea a introducir una mayor flexibilidad mientras los aeropuertos se adaptan a la nueva tecnología. Representantes de Airlines for Europe (A4E), el Consejo Internacional de Aeropuertos de Europa (ACI Europe) y la Asociación Internacional de Transporte Aéreo (IATA) han pedido medidas prácticas para aliviar la congestión y mejorar el flujo de pasajeros a lo largo del verano.

Un paso significativo

Sin embargo, el comisario europeo de Asuntos Internos y Migración, Magnus Brunner, ha defendido la implantación del sistema, describiéndolo como un paso significativo hacia adelante para la seguridad fronteriza europea. Tras mantener conversaciones con representantes del sector de la aviación, afirmó que la Comisión seguiría colaborando con los Estados miembros que experimentan dificultades operativas, pero descartó suspender el sistema por completo.

Según Brunner, muchos de los retrasos están relacionados no solo con la introducción de los controles biométricos, sino también con la falta de personal y las limitaciones de infraestructura en determinados aeropuertos. Las autoridades europeas sostienen que la mayoría de los puntos de paso fronterizos externos de la Unión funcionan según lo previsto.

Sistema de Entrada y Salida

A diferencia del anterior proceso de sellado de pasaportes, el sistema de entrada y salida registra automáticamente cada entrada y salida de los viajeros no comunitarios que acceden al Espacio Schengen. El sistema digital también está diseñado para identificar a los visitantes que permanecen más allá del límite permitido de 90 días en cualquier periodo de 180 días, lo que proporciona a las autoridades fronterizas una forma más coherente de controlar las estancias excesivas en todos los países participantes.

Este es uno de los cambios más significativos introducidos por el nuevo sistema y se espera que mejore la gestión de la inmigración y la seguridad, al tiempo que reduce el riesgo de registros de viaje fraudulentos.

Una transformación más amplia

El EES también forma parte de una transformación más amplia de las fronteras exteriores de Europa. Con el tiempo, funcionará junto con el Sistema Europeo de Información y Autorización de Viajes (ETIAS), cuya puesta en marcha está prevista ahora para 2027 tras varios retrasos en su implementación. Una vez operativo, el ETIAS exigirá a los viajeros exentos de visado, incluidos los ciudadanos británicos y estadounidenses, que obtengan una autorización de viaje en línea antes de entrar en la mayoría de los países del espacio Schengen.

Para los viajeros que se dirijan a Portugal este verano, los consejos prácticos no cambian. Los visitantes deben prever tiempo adicional al llegar a los aeropuertos, asegurarse de que sus pasaportes sigan siendo válidos según los requisitos de entrada en el espacio Schengen y estar preparados para completar el registro biométrico si así lo solicitan los funcionarios de fronteras.

Aunque se prevén algunas dificultades mientras los nuevos procedimientos se consolidan por completo, las autoridades europeas afirman que las mejoras en materia de personal, tecnología y tramitación de pasajeros deberían contribuir a reducir los tiempos de espera a medida que el sistema siga madurando.