Según un informe sobre el turismo en Portugal, realizado por la consultora McKinsey, en términos globales, se estima que, "entre 2020 y 2023, Portugal podría perder 60.000 millones de euros de PIB (equivalente al 26 por ciento de los niveles de PIB en 2019), considerando tanto los efectos directos como los indirectos e inducidos". "Además, en el momento álgido de la crisis, el sector podría perder hasta 600.000 puestos de trabajo, algunos de los cuales podrían no recuperarse en el futuro", dice también el informe.

El estudio destaca la importancia del turismo para la economía portuguesa, ya que es responsable del 18,6% del empleo total del país, si se tienen en cuenta los efectos directos, indirectos e inducidos, en lugares como el Algarve , Madeira y las Azores, el sector representa más del 20% del Producto Interior Bruto (PIB) y de los empleos locales.La consultora también destaca el impacto que la crisis del turismo tiene en otros sectores de la economía, "que dependen de este tráfico para mantenerse a flote, como los centros comerciales, los restaurantes y los minoristas".

El informe prevé que el turismo interno en Portugal no volverá a los niveles anteriores a la pandemia hasta 2023, y lo mismo ocurrirá con el turismo internacional, que es unas cuatro veces mayor que el interno, en 2024."Aunque es imposible predecir cuándo el sector puede mostrar signos de recuperación, hay muchas medidas que los actores del sector podrían desarrollar inmediatamente", dice la consultora, indicando tres prioridades "para una recuperación más rápida y sostenible": aumentar la competitividad de las empresas a través de la digitalización, los modelos de colaboración dentro del sector y "crear un nuevo paradigma" para el turismo del futuro.

El análisis de McKinsey sugiere que el turismo de eventos (reuniones, incentivos, conferencias y exposiciones), los viajes en grupo, los cruceros, los viajes individuales y el turismo urbano serán los más afectados por la pandemia y tardarán más en recuperarse, mientras que, por otro lado, el turismo de segunda residencia, el ecoturismo y el turismo religioso, deportivo y cultural se verán menos afectados y se espera que se recuperen más rápidamente.Por último, el informe señala cinco factores clave que determinarán la rapidez de la recuperación del sector turístico nacional: el atractivo de los principales destinos, la disponibilidad de capacidad aérea, la capacidad y calidad de la asistencia sanitaria, el peso de los viajes de negocios y la importancia de la sostenibilidad.