El año 2024 estuvo marcado por un nuevo récord en el sector turístico en España, ya que el país recibió 94 millones de visitantes. Este fuerte crecimiento del turismo también tuvo consecuencias. Las protestas y manifestaciones contra el turismo marcaron el año, lo que llevó al Gobierno y a las autoridades regionales a revisar algunas prácticas.

Ahora se están introduciendo varias medidas para mitigar el impacto del turismo en las poblaciones locales y proteger los recursos naturales y el patrimonio.

Las normas varían

Las nuevas normas no son uniformes en todo el territorio español. Algunas son de aplicación nacional, mientras que otras son específicas de determinadas regiones o ciudades. Dado que algunas de estas medidas implican cuantiosas multas, las autoridades aconsejan a los visitantes que se informen previamente sobre las obligaciones vigentes.

En cuanto a la entrada de turistas, los ciudadanos de la Unión Europea(UE) siguen beneficiándose de un proceso sencillo, simplemente presentando el pasaporte o el documento de identidad. Sin embargo, los visitantes de terceros países como el Reino Unido, Canadá o Estados Unidos se enfrentan ahora a controles fronterizos más estrictos.

Seguro de viaje obligatorio

Euronews escribe que ahora es obligatorio que los turistas de fuera de la UE presenten un seguro de viaje. Además, tendrán que demostrar que disponen de fondos suficientes para su estancia, tener una reserva de hotel y presentar un billete de vuelta. En caso de autoalojamiento, se exigirá un justificante de domicilio.

Las tasas turísticas también se están ampliando. Desde 2012, Cataluña aplica una ecotasa, y este año la tasa se ha duplicado en Barcelona para los hoteles de lujo, pasando de 3,50 a siete euros por noche. Los huéspedes alojados en hoteles de cuatro estrellas pagarán 3,40 euros, mientras que los pasajeros de cruceros pagarán seis euros, aunque solo se queden un día.

Barcelona también ha introducido un recargo municipal de cuatro euros, que podría duplicarse a finales de este año. Por tanto, los impuestos totales para los turistas en alojamientos de lujo pueden alcanzar los 15 euros por noche, IVA incluido. En Baleares, las tarifas nocturnas aumentan de cuatro a seis euros en temporada alta, según la categoría del hotel.

La misma publicación menciona que las Islas Canarias podrían seguir el mismo camino. La localidad de Mogán, en Gran Canaria, aplica desde enero una tarifa diaria de 0,15 euros. Otras ciudades, como Santiago de Compostela y Toledo, se preparan para implantar tasas de entre 1 y 2,50 euros por noche.

Restricciones

Algunas regiones han adoptado incluso medidas contra los comportamientos considerados inapropiados. A partir de junio, se prohíben los "pub crawls" en el distrito del Eixample de Barcelona. La prohibición está vigente en el centro histórico desde 2012 y se prevé que se mantenga al menos hasta 2028.

En las Islas Baleares, se ha restringido el consumo de alcohol en espacios públicos en las zonas turísticas de Mallorca e Ibiza. Las tiendas tienen prohibida la venta de bebidas alcohólicas entre las 21:30 y las 8 de la mañana. El incumplimiento de estas normas puede acarrear multas de entre 750 y 3.000 euros, dependiendo de la gravedad de la infracción.

Centros históricos

Otras medidas se centran en la movilidad. En Sóller (Mallorca), los turistas tienen prohibido circular en coche por el centro histórico, con zonas de aparcamiento reservadas en las afueras. En Torrox, en la Costa del Sol, se han prohibido las tiendas de campaña y estructuras similares en las playas por motivos de seguridad y visibilidad de los socorristas.

Las playas españolas también están sujetas a normas antitabaco. Más de 100 playas ya han prohibido fumar, 28 de ellas en Baleares y decenas en otras regiones como Andalucía, Canarias y la Costa Blanca. Además del tabaco, también se ha restringido el uso de cigarrillos electrónicos en varias zonas de baño.

Medidas adicionales

Por último, Málaga podría seguir el ejemplo de Vigo y multar a quien orine en el mar o en la playa. La propuesta prevé multas que podrían alcanzar los 750 euros. También se analizan prohibiciones de otras prácticas, como permitir la entrada de perros al agua, jugar con balones o reservar espacio con sombrillas.

Las autoridades españolas recomiendan a los visitantes que consulten con su alojamiento o agencia de viajes las normas locales vigentes. La mayoría de las obligaciones fiscales recaen en los establecimientos, pero el cumplimiento de las normas de comportamiento es responsabilidad de los turistas.