En un discurso ante el Parlamento Europeo, durante una sesión conmemorativa del 40º aniversario de la adhesión de Portugal y España a la entonces Comunidad EconómicaEuropea (CEE), Marcelo Rebelo de Sousa subrayó que el Reino de Portugal "nació en Europa y nació de linajes europeos", recordando la conexión materna de Afonso Henriques con el Reino de León, que más tarde "formaría el Reino de España", y la conexión paterna con el Duque de Borgoña, "que ayudaría a formar el Reino de Francia".
"Pero también nació de linajes de otras 'Europas', del Norte, del Sur, del Oeste y del Este. Y de África y Asia. Más tarde, de América y Oceanía. En un crisol de etnias, culturas y religiones", afirmó.
El Presidente de la República subrayó que los portugueses son "europeos de raíz", pero estas "raíces se mezclaron, desde el principio, con las de otros continentes y otros universos".
"Por lo tanto, no hay portugueses puros. Hay portugueses diversos, en su riqueza cultural", dijo, recibiendo el aplauso de algunos eurodiputados.
Marcelo Rebelo de Sousa añadió que los portugueses son "europeos en la lengua, en la cultura, en la historia".
"Y, por ser europeos, universales", dijo.
A continuación, en un breve esbozo de la historia de Portugal, Marcelo Rebelo de Sousa destacó que el país, desde el siglo XV hasta los siglos XIX y XX, vivió "una saga constante en la Europa continental y más allá", porque, a partir del siglo XV, los portugueses "cruzaron océanos" y "tocaron islas y continentes".
"Y fuimos, muchas veces, más felices navegando y recorriendo el mundo que en las guerras europeas", subrayó, señalando que, en lo que respecta a España y Portugal, "consiguieron la independencia, lucharon por mantenerla, la perdieron y la recuperaron".
"Hasta el siglo XVII, fue una agitación constante. Como lo fueron las guerras continentales en las que participamos", dijo, recordando que, en el siglo XIX, Portugal tuvo incluso que garantizar su independencia estableciendo su capital en el Imperio de Brasil.
"Éramos europeos, pero la Europa que nos iluminó no siempre fue portadora de buenas noticias", resumió.
Por eso, continuó, "lo verdaderamente diferente y notable es que la integración europea del siglo XX, que culminó con la adhesión hace cuarenta años [de Portugal], el mismo día que España, con el protagonismo de Mário Soares y Felipe González, vino a cambiar la Historia".
"Cambió la Historia de Europa. Cambió la historia de las relaciones con nuestro único vecino terrestre; cambió nuestra historia. Cambió hacia la libertad, la democracia, el Estado de Derecho, el desarrollo y la justicia social", afirmó.
Marcelo destacó que, "después de siglos de independencia basada en los océanos y en el imperio, y del inevitable y tardío fin del imperio, con la formación de la multicontinental y multioceánica Comunidad de Países de Lengua Portuguesa (CPLP), Portugal, España y los Estados que se adhirieron a la UE iniciaron una nueva historia".
"Que ha durado casi 50 años y que no habría sido posible sin Europa, al margen de Europa, contra Europa. Un ejemplo paradigmático de este cambio es la fraternidad entre Portugal y España, elocuentemente testimoniada aquí por los dos Jefes de Estado, en representación de sus respectivas patrias y pueblos", afirmó.
El Presidente de la República afirmó que Portugal "nunca, pero nunca jamás" renunciará a Europa.
"Porque renunciar a Europa significaría, para Portugal, renunciar a una parte esencial e insustituible de Portugal", subrayó.







