La iniciativa, que se prolongará hasta el día 10, involucra a la Autoridad Nacional de Seguridad Vial (ANSR), a la Guardia Nacional Republicana(GNR) y a la Policía de Seguridad Pública(PSP), con operaciones de fiscalización especialmente en carreteras y vías de acceso con gran afluencia de tráfico, contribuyendo a la reducción de accidentes y a la adopción de comportamientos seguros.
Al mismo tiempo, la ANSR (Autoridad Nacional de Seguridad Vial) está llevando a cabo campañas de sensibilización en Andrães, distrito de Vila Real (martes), Chaves (miércoles), Pombal (jueves) y Alcobaça (viernes), distrito de Leiria, y en Tunes, municipio de Silves, distrito de Faro (el día 10).
Las autoridades destacan que en Portugal, en 2023, uno de cada cuatro conductores fallecidos en accidentes de tráfico tenía una tasa de alcoholemia igual o superior a 0,5 g/l y tres de cada cuatro tenían una tasa igual o superior a 1,2 g/l (considerada delito).
Del total de víctimas de accidentes de tráfico a las que se les practicó la autopsia, el 23% tenía una tasa de alcoholemia superior al límite legalmente permitido, de las cuales el 73% superaba el nivel considerado delito.
La ANSR (Autoridad Nacional de Seguridad Vial), la GNR (Guardia Nacional Republicana) y la PSP (Policía de Seguridad Pública) recuerdan que conducir bajo los efectos del alcohol es un riesgo para todos y subrayan que con una tasa de alcoholemia de 0,5 g/l, el riesgo de sufrir un accidente grave o mortal se duplica.
Explican que el alcohol reduce el campo de visión, provocando la llamada "visión de túnel", y esta pérdida de habilidades, así como los cambios de comportamiento que pueden llevar a estados de euforia y desinhibición, aumentan el riesgo de verse implicado en accidentes de tráfico.







