Conocido por transmitir enfermedades como el dengue, la chikungunya y el Zika, el mosquito Aedes albopictus continúa expandiéndose por el país. La Dirección General de Salud(DGS) confirmó que, en 2025, el insecto fue identificado en cuatro nuevos municipios: Condeixa-a-Nova, Covilhã, Lagos y Portimão.

Según el Jornal de Notícias, la propagación de la especie está siendo vigilada de cerca por las autoridades sanitarias. Entre el 1 de enero y el 9 de octubre se registraron 37 casos de dengue en Portugal, de los cuales 35 fueron importados y dos autóctonos, ambos en la Región Autónoma de Madeira.

Según la DGS (Dirección General de Salud), todos los casos "están fuera del periodo infeccioso" y no representan un riesgo de nuevas cadenas de transmisión. Los dos casos autóctonos identificados en Madeira a principios de año están asociados al mosquito Aedes aegypti, distinto del observado en el continente.

A pesar de la expansión de la especie, la Secretaría subraya que los mosquitos Aedes albopictus detectados hasta ahora "no son portadores del patógeno responsable de la enfermedad".

La creciente presencia del insecto se explica por factores ambientales y climáticos. El aumento de las temperaturas medias, los veranos más largos, los inviernos menos rigurosos y la irregularidad de las precipitaciones crean las condiciones ideales para su multiplicación.

Estos cambios han permitido al mosquito encontrar un entorno cada vez más favorable para su supervivencia en el país.

Carla Sousa, investigadora del Instituto de Higiene y Medicina Tropical de la Universidad Nova de Lisboa, confirma que el área de dispersión de la especie "está aumentando". La experta explica que los mosquitos utilizan "métodos de dispersión mediados por el hombre", ya que los huevos pueden transportarse fácilmente en recipientes con pequeñas cantidades de agua.

Según la misma fuente, el fenómeno está estrechamente relacionado con la globalización y el aumento del tráfico de mercancías y de la movilidad humana.

El cambio climático, añade, aparece como un factor de consolidación, que permite el establecimiento y la adaptación de las especies invasoras a nuevas regiones.

La investigadora también subraya que zonas que antes no presentaban condiciones adecuadas pueden, en un futuro próximo, convertirse en propicias para la presencia del mosquito. "La globalización es un factor determinante, y el cambio climático acaba consolidando la presencia de estas especies en territorios donde antes no podían sobrevivir", concluye Carla Sousa en el reportaje del Jornal de Notícias.