Según datos provisionales de la APA referidos al martes (11 de noviembre), se ha producido un aumento de aproximadamente 172 hm3 (hectómetros cúbicos) de agua almacenada en comparación con el mismo periodo de 2024: 70 hm3 en la región de Sotavento (correspondientes al 41%) y 102 hm3 en la región de Barlavento (correspondientes al 59%).
"Se trata de una señal muy positiva que refleja el impacto de las medidas de gestión y conservación del agua aplicadas en la región", declaró Pimenta Machado, presidente de la APA, a la agencia de noticias Lusa.
El volumen de agua almacenada en los seis principales embalses que abastecen al Algarve es de 299 hm3 (hectómetros cúbicos), lo que corresponde al 67% de la capacidad total, según datos de la APA.
En el Sotavento (este), la presa de Odeleite se encuentra actualmente al 70% de su capacidad (91,48 hm3) y la de Beliche al 68% (29,91 hm3).
En el Barlavento (oeste), la presa de Odelouca está al 72% de su capacidad (113,53 hm3), la de Arade al 42% (11,90 hm3), la de Bravura al 44% (15,44 hm3) y la de Funcho al 78% (37,23 hm3).
Según la APA (Agencia Portuguesa de Medio Ambiente), comparando los datos desde el inicio del año hidrológico 2024, el 30 de septiembre, hasta el martes, hay un aumento aproximado de 168 hm3 de agua almacenada: 71 hm3 en la región de Sotavento (correspondientes al 42%) y 98 hm3 en la región de Barlavento (58%).
El presidente de la APA subraya que el Algarve "debe continuar en esta senda de uso eficiente y responsable del agua, consolidándose como ejemplo nacional de buena gestión de este recurso esencial."
Al mismo tiempo, dice, "ahora es el momento de ejecutar los proyectos" que reforzarán la resiliencia hídrica de la región, "preparando al Algarve para afrontar, de forma segura y sostenible, los retos del futuro."
Según Pimenta Machado, "la mejora registrada en las reservas de agua es el resultado de un esfuerzo conjunto de economía, eficiencia y planificación".
Sin embargo, señala que este resultado "debe ser visto como un incentivo para continuar el trabajo de gestión sostenible del agua y la inversión en soluciones que fortalezcan la resiliencia de la región".
"El Algarve demuestra, por tanto, que es posible proteger los recursos hídricos y garantizar un equilibrio entre desarrollo y sostenibilidad medioambiental", concluye.








