La edad de jubilación volverá a aumentar en 2027 hasta los 66 años y 11 meses. El decreto publicado esta mañana en el Boletín Oficial del Estado confirma el cálculo ya realizado por ECO a partir de los datos del Instituto Nacional de Estadística(INE) sobre la esperanza media de vida. También confirma que el recorte aplicado a las prejubilaciones se agravará hasta el 17,63% ya en enero.

Por ley, la edad de jubilación evoluciona en función de la esperanza media de vida a los 65 años. A finales de noviembre, el Instituto Nacional de Estadística (INE) publicó las cifras provisionales para el trienio comprendido entre 2023 y 2025: 20,19 años, es decir, 0,17 años más que la registrada en el trienio anterior.

En base a estos datos, ECO calculó que la edad normal de jubilación en 2027 será de 66 años y 11 meses, lo que ahora confirma el Gobierno en un decreto. "La edad ordinaria de jubilación en el régimen general de la Seguridad Social en 2027 es de 66 años y 11 meses", reza el documento.

Hasta 2013, la edad de jubilación estaba fijada en 65 años. En 2014, sin embargo, se elevó a 66 años y, a partir de entonces, se vinculó al aumento de la esperanza media de vida a los 65 años. Por ejemplo, entre 2019 y 2020, la edad de jubilación se mantuvo en 66 años y cinco meses, como consecuencia de un ligerísimo aumento de la esperanza media de vida.

Sin embargo, debido a la mortalidad generada por la pandemia de Covid-19, la edad de jubilación descendió, por primera vez, en 2023, hasta los 66 años y cuatro meses. Se mantuvo estable en este valor en 2024. En 2025, subió a 66 años y siete meses. En 2026, subirá a 66 años y nueve meses, como ya ha informado ECO.

Los pensionistas con más de 40 años cotizados, sin embargo, tienen acceso a una "edad personal de jubilación", es decir, se aplica un descuento de cuatro meses sobre la edad normal de jubilación por cada año cotizado que el trabajador tenga por encima de los 40 años. En definitiva, es posible jubilarse antes de los 65 años, sin reducción alguna.

Recortes

Por otro lado, el decreto publicado esta mañana confirma que quienes soliciten la jubilación anticipada el próximo año sufrirán un recorte del 17,63% debido al factor de seguridad social, un valor que ya había sido anticipado por ECO.

El factor de seguridad social se calcula, por ley, a partir de la relación entre la esperanza media de vida a los 65 años en 2000 (16,63 años) y la esperanza media de vida en el año anterior al inicio de la jubilación, es decir, en 2025 para quienes se jubilen el año que viene.

Quienes deciden anticipar su pensión no sólo sufren este recorte. La mayoría de las pensiones anticipadas también sufren una penalización del 0,5% por cada mes anticipado respecto a la edad legal de jubilación.

Pero hay quienes escapan a estos recortes. Por ejemplo, quedan excluidos de ambas penalizaciones los ciudadanos portugueses que soliciten la jubilación anticipada a los 60 años, teniendo al menos 48 años cotizados, o que la soliciten a los 60 años si tienen 46 años cotizados e iniciaron su carrera profesional a los 16 años o antes. Lo mismo se aplica a los ciudadanos portugueses que ejerzan profesiones consideradas de desgaste rápido.