La insolvencia fue solicitada por el Banco Comercial Português(BCP), uno de los mayores acreedores.
El Tribunal del Distrito Oeste de Lisboa, con sede en Sintra, nombró a Jorge Calvete administrador concursal y convocó una junta de acreedores para el 4 de marzo.
Contactado por la agencia de noticias Lusa, el administrador concursal declaró que"la producción deSicasal está paralizada, pero existe la intención de presentar un plan de recuperación para reactivarla y hay todo el interés en no cerrar la unidad".
Jorge Calvete confirmó que hay "varios inversionistas interesados" en la empresa.
El Instituto de la Seguridad Social aclaró a Lusa que la empresa tenía 315 empleados a finales de 2024 y terminó 2025 con 260.
A finales de verano, la unidad industrial paró la producción y, en octubre, avanzó un Proceso Especial de Revitalización (PER) para negociar un plan de saneamiento con los acreedores.
Sin embargo, explica el diario, el PER fue rechazado por el juzgado porque la empresa incumplió reiteradamente la presentación de documentos.
Sicasal fue fundada en 1968 por su actual administrador, Álvaro Santos Silva.
En 2011, un incendio destruyó parte del área de producción, pero la empresa consiguió resurgir de sus cenizas y asegurar los puestos de trabajo de los 700 trabajadores que tenía entonces.
En los dos años siguientes al incendio, invirtió unos 15 millones de euros, no solo en restaurar la zona quemada, sino también en ampliarla.






