Esta tecnología, que antes se limitaba a la ciencia ficción, se está probando ahora en el mundo real. Mediante el uso de campos electromagnéticos controlados, el sistema desafía a las redes eléctricas alámbricas y señala un posible cambio en la forma de distribuir la electricidad en el futuro.


Los desarrolladores afirman que el sistema está diseñado para transmitir energía de forma segura, abordando las preocupaciones en torno a la exposición y las interferencias. La tecnología utiliza campos electromagnéticos controlados con precisión para enviar energía de un transmisor a un receptor a través de un espacio abierto.