La autoridad sanitaria advierte en una publicación en las redes sociales de que los edificios antiguos construidos antes de 2005 pueden contener materiales que contienen amianto, como tejas, paneles de revestimiento y tubos de ventilación.
Según la DGS, "el peligro surge cuando estos materiales se dañan, liberando fibras invisibles que pueden inhalarse", con consecuencias para la salud.
Por lo tanto, se insta al público a no tocar, cortar ni romper ningún material sospechoso de contener amianto.
La gente debe mantenerse alejada de la zona y evitar barrer o pasar la aspiradora, ya que estas acciones pueden dispersar las fibras en el aire.
La Dirección General de Sanidad también advierte de que la retirada y gestión de residuos que contengan amianto sólo pueden llevarlas a cabo operadores autorizados.
En los casos en que los materiales sospechosos de contener amianto ya se encuentren en el suelo o se consideren residuos, se debe contactar con la Agencia Portuguesa de Medio Ambiente(APA) o con la Comisión de Coordinación y Desarrollo Regional (CCDR) territorialmente competente.
La DGG (Dirección General de Geología y Geofísica) subraya que la retirada de tejas u otros materiales instalados debe ser realizada por una empresa certificada para garantizar la reparación segura de los espacios.
"Existen riesgos que no son visibles, pero que también pueden causar daños tras una tormenta", afirma, haciendo un llamamiento a la población para que se proteja, se mantenga informada y se asegure de que "cualquier intervención en materiales sospechosos de contener amianto se realice con total seguridad."






