La información se publicó en un decreto publicado en el Diário da República.
El decreto destaca el "carácter fundamental de los bienes, su interés como testimonios notables de experiencias o acontecimientos históricos, su valor estético, técnico y material intrínseco, su interés como testimonios simbólicos y religiosos, y su importancia desde la perspectiva de la investigación histórica y científica y lo que en ellos se refleja desde el punto de vista de la memoria colectiva, así como las circunstancias susceptibles de causar una disminución o pérdida de la permanencia o integridad de los bienes y la necesidad efectiva de protección y puesta en valor del conjunto".
El proceso fue iniciado en 2023 por la entonces Dirección General de Patrimonio Cultural, señalando que "la protección y puesta en valor [del contenido de la tumba] representan un valor cultural de trascendencia para la Nación".
A principios de 2025, el plazo para completar la clasificación de los objetos de la tumba del rey D. Dinis (1261-1325) se amplió hasta agosto de ese año, con la propuesta de clasificación prevista para julio.
La tumba de D. Dinis, en el Monasterio de Odivelas, en el distrito de Lisboa, se abrió en 2020, revelando una espada, una hebilla de plata y varios tejidos.
La tumba se cerró el 28 de junio de 2023, en el Monasterio de Odivelas, y en ese momento, la arqueóloga Maria Antónia Amaral, una de las responsables del estudio en curso sobre el monarca y sus artefactos, indicó a la agencia de noticias Lusa que había propuesto la clasificación de la capa y la espada allí encontradas como tesoros nacionales.
Según la arqueóloga, los restos del rey fueron estudiados por un equipo de antropología, y también hay que estudiar la colección asociada al monarca y al infante -uno de los nietos del rey Dinis, que también está enterrado en el monasterio-, y se elaborarían nuevos análisis, dataciones, inventarios, informes y artículos científicos.
En la justificación de la propuesta de clasificación, en un documento de julio de 2023, se señalaba el "alto interés patrimonial de la colección de la tumba del rey D. Dinis", concluyendo que "se trata de un conjunto histórico-artístico sin precedentes, que demuestra valores de memoria, antigüedad, autenticidad, originalidad, creatividad, rareza y singularidad".
Otras certificaciones
En el mismo decreto, se clasificaron como tesoro nacional una pintura flamenca que representa a Nuestra Señora en un paisaje orando ante Cristo Crucificado, probablemente de la Escuela de Amberes, un modelo en yeso de la estatua ecuestre de José I, obra de Joaquim Machado de Castro, y dos fonogramas relativos a la contraseña de la Revolución del 25 de Abril.
En otro decreto, también publicado el 16 de febrero, se confirma la clasificación como conjunto de interés nacional de la colección de la Capilla de San Juan Bautista de la Iglesia de São Roque, en Lisboa, donde "se conserva uno de los más extraordinarios conjuntos litúrgicos de mediados del siglo XVIII existentes en Portugal".







