La medida figura en un decreto conjunto de los ministerios de Finanzas y Sanidad, al que ha tenido acceso la agencia Lusa, y que fija el porcentaje de la recaudación del impuesto sobre el tabaco que se destinará a la aplicación de políticas activas de prevención y control del tabaquismo, definiendo también las entidades y programas del sector sanitario a los que se podrán destinar los fondos.

Prevista en los Presupuestos Generales del Estado para 2026, la medida se justifica, según el decreto, por considerar que el tabaquismo "sigue siendo una de las principales causas prevenibles de morbilidad y mortalidad en Portugal" y que la reducción de su prevalencia es una prioridad de salud pública.

Los ingresos que se recauden este año se transferirán a la Administración Central del Sistema de Salud, que destinará los fondos a diversos fines, entre ellos el Programa Nacional de Prevención y Control del Tabaquismo, bajo la coordinación de la Dirección General de Salud(DGS).

La orden establece que los ingresos también se destinarán a diversos programas nacionales de enfermedades respiratorias, oncológicas, cerebrovasculares y de promoción de la salud bucodental y escolar, así como a la puesta en marcha de proyectos piloto de cribado y diagnóstico precoz del cáncer de pulmón que se desarrollarán en las Unidades Sanitarias Locales (ULS) del Servicio Nacionalde Salud (SNS).

Programas de cribado

Entre otras medidas, también está previsto que la cantidad que se recaude este año se destine a la implantación y ampliación de programas poblacionales de cribado y consultas y programas de deshabituación tabáquica a desarrollar en atención primaria y atención hospitalaria en las ULS, incluyendo la financiación de terapias farmacológicas de apoyo por parte del SNS.

Otra orden del Ministerio de Sanidad estipula que la mayor parte de los ingresos a recaudar -un 35%- se destinará a la implantación y ampliación de programas de cribado poblacional, seguido del Programa Nacional de Promoción de la Salud Bucodental, con un 22,5%. A otros fines se asignan porcentajes que oscilan entre el 10% y el 1%.

En la práctica, la medida permite la financiación directa de tres áreas de intervención prioritarias: prevención del consumo, refuerzo del apoyo a quienes desean dejar de fumar y diagnóstico precoz de enfermedades asociadas al consumo de tabaco.