Podence, un pueblo del norte de Portugal, es conocido sobre todo por su singular Carnaval de Podence, en el que los Caretos -figuras embaucadoras enmascaradas ataviadas con disfraces de vivos flecos y cascabeles- se adueñan de las calles.
Sus juguetonas persecuciones y su exuberante presencia marcan el paso simbólico del invierno a la primavera, haciéndose eco de antiguos rituales de fertilidad que han conformado la identidad cultural de la región. Reconocida como Patrimonio Cultural Inmaterial de la UNESCO, esta tradición prospera gracias a la profunda implicación de la comunidad, con las generaciones más jóvenes manteniéndola activamente.
El propio pueblo refleja esta devoción: casas, tiendas y espacios públicos exhiben a menudo obras de arte que celebran los Caretos, integrando el ritual en la vida cotidiana.



