Este resultado sitúa al país entre los líderes mundiales en gobernanza digital y valida la trayectoria de modernización de la administración pública portuguesa, según informa AICEP.

El índice evalúa la transformación digital de los gobiernos basándose en criterios como los avances tecnológicos en el diseño de políticas públicas, el uso estratégico de los datos y la capacidad de prestar servicios públicos integrados y accesibles.

En el caso portugués, el reconocimiento internacional se centra especialmente en la simplificación de los servicios digitales y en la centralidad de los ciudadanos y las empresas en el desarrollo de nuevas soluciones.

La OCDE también destaca la eficacia de Portugal en el uso de datos para mejorar la calidad de las políticas públicas y la capacidad de innovación del sector público.

Este desempeño consolida la imagen de Portugal como país tecnológicamente avanzado y competitivo, actuando como factor diferenciador para atraer inversiones extranjeras y apoyar la internacionalización de las empresas nacionales.