En el comunicado, el Consejero Delegado, Mark Bourke, afirma que el año pasado el banco "consolidó una trayectoria de crecimiento sostenible" y que "el rendimiento en 2025, con resultados históricos, confirma esta trayectoria".

En 2025, el margen de intereses (diferencia entre los intereses cobrados por los préstamos y los pagados por los depósitos) cayó un 7%, hasta 1.097,1 millones de euros, en un contexto de tipos de interés más bajos, mientras que las comisiones aumentaron un 9,5%, hasta 353,6 millones de euros.

Los ingresos procedentes de operaciones financieras aumentaron más del doble, hasta 42,2 millones de euros, y los otros ingresos de explotación casi se duplicaron, hasta 76,9 millones de euros. Estos últimos incluyen la devolución al Estado de la Contribución Adicional de Solidaridad (impuesto devuelto a los bancos tras ser considerado inconstitucional).

Las pérdidas por deterioro del valor y las provisiones (para cubrir pérdidas) disminuyeron un 31%, hasta 129,8 millones de euros.

Creado en agosto de 2014 tras la resolución del Banco Espírito Santo (BES), Novo Banco fue vendido el año pasado al grupo francés BPCE. Se espera que la transacción se complete en el primer semestre de este año.

En el acuerdo de venta, BPCE se comprometía a pagar 6.400 millones de euros a los accionistas, de los que el fondo estadounidense Lone Star (que posee el 75% del banco) recibiría 4.800 millones y el Estado portugués (que posee el 25% restante) 1.600 millones.

Novo Banco no presenta sus cuentas en ruedas de prensa.

Desde que Mark Bourke asumió la presidencia (sucediendo a António Ramalho) en agosto de 2022, el banco no ha celebrado ninguna rueda de prensa para presentar sus resultados, a diferencia de la mayoría de los grandes bancos portugueses (tanto públicos como privados).