Hay algo único y tranquilo en seguir el curso de un río. Junto a las antiguas ruinas de Conimbriga, el Passadiço do Rio dos Mouros ofrece una hermosa escapada a la naturaleza.

Esta moderna pasarela de madera serpentea por un paisaje que ha sido modelado por nuestros lejanos antepasados. Resulta interesante ver cómo los antiguos muros chocan con los nuevos y modernos senderos. Sin embargo, los puentes y senderos facilitan mucho el acceso y permiten disfrutar de vistas y cascadas espectaculares. Hay incluso una cueva muy intrigante que explorar para los que sean lo bastante valientes.

El paso del tiempo suele invitarnos a reflexionar sobre nuestros orígenes. Y en este paisaje tranquilo y natural, es aún más fácil entender por qué los romanos e incluso tribus más antiguas decidieron establecer aquí una ciudad.