Desde el lunes 30 de marzo hasta el miércoles 1 de abril, una delegación de la Comisión Especial del Parlamento Europeo sobre la Crisis de la Vivienda en la Unión Europea (UE), a la que se ha unido el eurodiputado comunista João Oliveira, se encuentra en Lisboa para examinar cómo está respondiendo el país a la crisis de la vivienda.
En un comunicado, el Parlamento Europeo indicó que "una delegación de la Comisión de Vivienda del Parlamento está visitando Lisboa para debatir el programa de vivienda asequible de Portugal y reunirse con funcionarios del gobierno y parlamentarios nacionales".
La delegación evaluará en Lisboa, del lunes al miércoles, las respuestas de Portugal a la crisis de la vivienda.
El Parlamento Europeo declaró que la delegación debatirá el programa de vivienda asequible con funcionarios del gobierno y parlamentarios.
El miércoles, último día de la misión, los eurodiputados se reunirán con la Secretaria de Estado de Vivienda, Patrícia Gonçalves Costa, y el Secretario de Estado de Planificación y Desarrollo Regional, Hélder Reis.
La delegación incluye a João Oliveira, eurodiputado del PCP (Izquierda Europea), así como a Irene Tinagli (presidenta de la comisión, de los Socialistas y Demócratas), Daniel Buda (Partido Popular Europeo) y Georgiana Teodorescu (Conservadores y Reformistas Europeos).
Estrategia de influencia
Aunque la vivienda es competencia nacional, el Parlamento Europeo puede influir en la estrategia fijando prioridades políticas, adoptando resoluciones y presionando a la Comisión Europea para que proponga medidas concretas. El pasado diciembre, la Comisión Europea propuso el primer plan a escala de la UE para fomentar la vivienda asequible.
El plan europeo incluye un timo de la vivienda. El plan también incluye un aumento de la financiación europea (procedente del presupuesto de la UE a largo plazo, el Fondo de Cohesión, el programa InvestEU y el Banco Europeo de Inversiones), medidas para combatir la especulación inmobiliaria (con mayor transparencia en el sector) y una nueva ley sobre alquileres de corta duración (que proporciona un marco jurídico para que actúen las autoridades locales).
Una de las medidas consiste en una plataforma paneuropea de inversión (pública y privada) para canalizar 10.000 millones de euros al año. La Comisión Europea también quiere dotar a los países y a las autoridades locales de herramientas para limitar los alquileres de corta duración, que disparan el precio de la vivienda, en la legislación que propondrá este año. En los próximos 10 años, la UE necesitará construir unas 650.000 viviendas nuevas al año, lo que requiere una inversión pública y privada anual de 150.000 millones de euros.
La Unión Europea se enfrenta a una crisis de la vivienda, sobre todo en países como Portugal, donde los precios de la vivienda y los alquileres han subido considerablemente, lo que hace difícil encontrar una vivienda asequible, especialmente para los jóvenes y las familias con bajos ingresos. Bruselas calcula que los precios de la vivienda en Portugal están sobrevalorados en un 25%, el porcentaje más alto de la Unión Europea.






