Aumento de la producción

"La producción total de energías renovables durante el trimestre ascendió a 384,9 teravatios-hora (TWh), gracias a una producción solar récord, una recuperación de la producción eólica y una sólida producción hidroeléctrica", indicó Montel en un comunicado, que incluye en su análisis a los países de la Unión Europea (UE), Reino Unido, Noruega, Suiza y Serbia.

Mitigar el impacto de las guerras

El aumento de la producción de electricidad limpia y local "ayudó a mitigar el impacto del conflicto con Irán en los precios mayoristas de la electricidad, ya que la fuerte producción renovable sustituyó a la generación de gas, reduciendo el efecto de los picos de precios observados en los mercados de gas a lo largo del trimestre", añadió.

Tecnologías contribuyentes

La tecnología que más contribuyó fue la eólica, con 173,7 TWh generados en el trimestre, un 22% más que en el primer trimestre de 2025.

La energía hidroeléctrica contribuyó con 128,6 TWh, recuperándose con fuerza desde el tercer trimestre de 2025, cuando la escasez de lluvias provocó un descenso de la producción de 97,1 TWh.

Condiciones atmosféricas

La consultora añadió que, en cambio, este invierno las precipitaciones han sido "inusualmente abundantes", lo que ha permitido reponer los embalses y que la producción vuelva a "niveles más habituales".

La producción solar, por su parte, continuó su "aumento sostenido", y el crecimiento de la capacidad llevó a que la generación trimestral alcanzara los 52,6 TWh, el nivel más alto jamás registrado para un primer trimestre y un 15% superior al del mismo periodo del año anterior.

"A pesar de ser el volumen trimestral más alto de la historia, la proporción de producción procedente de fuentes de energía renovables se situó en el 48,8%, por debajo del porcentaje equivalente observado en trimestres anteriores", añade el documento.

Este aumento puede justificarse por "las condiciones climáticas frías, que elevaron la demanda al nivel más alto desde 2022", con un impacto particular en Europa Central y Oriental, donde la demanda media para todo el trimestre aumentó un 1,4% en comparación con 2025.

La Península Ibérica no se vio afectada por la ola de frío que incrementó la demanda en gran parte de Europa, por lo que el consumo se mantuvo prácticamente estable en términos interanuales y coincidió con una elevada producción solar.

Para el segundo trimestre, Montel prevé un "escenario complejo" en el que pueden coexistir "precios históricamente bajos y picos vespertinos récord, lo que pone de manifiesto los retos estructurales a los que se enfrenta el sistema eléctrico europeo en esta fase de transición."