El proyecto multiestatal prestará apoyo a centros de cuatro estados del Golfo, ayudando a garantizar una atención ininterrumpida a más de medio millón de residentes antes, durante y después de fenómenos meteorológicos extremos y cortes de electricidad.
Dirigida por el Instituto de Salud Pública de Luisiana, la iniciativa reúne a socios regionales para reforzar la coordinación, las infraestructuras y la resistencia a largo plazo. Al equipar a las clínicas locales de confianza para que permanezcan abiertas durante las interrupciones, el proyecto pretende mejorar la respuesta de emergencia, la continuidad de la atención y los sistemas de comunicación en todas las comunidades costeras vulnerables que se enfrentan a catástrofes relacionadas con el clima cada vez más frecuentes.







