La fecha tiene un profundo significado simbólico, ya que honra a los hombres y mujeres que prestan sus servicios con valentía y un gran sentido del deber -a menudo en condiciones extremas que ponen en peligro la vida- para proteger vidas, bienes y comunidades.
El día coincide con la festividad de San Florián, patrón de los bomberos, considerado un símbolo de protección y valentía.
El Día Internacional de los Bomberos se estableció en 1999, tras la muerte de cinco bomberos australianos que perdieron la vida mientras luchaban contra incendios forestales. Desde entonces, se ha convertido en un momento mundial de recuerdo de todos los bomberos fallecidos en acto de servicio.
El símbolo oficial del día es un lazo rojo y azul -el rojo representa el fuego y el azul el agua-, colores asociados mundialmente a los servicios de emergencia y rescate.
En todo el mundo, organizaciones y comunidades celebran la ocasión con homenajes y expresiones de gratitud.
Celebraciones en Portugal
En Portugal, el día reviste especial importancia debido a la amenaza de incendios forestales que se cierne sobre el país, donde los bomberos desempeñan un papel vital en la protección de las zonas rurales y urbanas.
Las asociaciones de bomberos han aprovechado la ocasión para reafirmar su respeto, solidaridad y agradecimiento a todos los que prestan servicio, tanto a los que están actualmente en primera línea como a los que han perdido la vida en acto de servicio.







