La hipertensión durante el embarazo afecta a entre el tres y el ocho por ciento. En el estudio, 112 mujeres realizaron un seguimiento de la presión arterial con medicación adaptada, mientras que 108 recibieron atención estándar, y el seguimiento mostró una mejora de la flexibilidad arterial en el grupo de monitorización.

El estudio, publicado en Hypertension, descubrió que la monitorización diaria reducía la rigidez arterial vinculada al riesgo de ictus e infarto de miocardio. Financiados por la Fundación Británica del Corazón, se están realizando ensayos de mayor envergadura para evaluar el impacto a largo plazo y el posible despliegue de la atención posnatal personalizada.