Según un informe de la consultora Data Appeal Mabrian, presentado en la Cumbre de Estacionalidad 2026 de Rimini (Italia), el mercado nacional registra una dependencia de la temporada alta del 54,5%.

Esta cifra sitúa a Portugal muy por debajo de la media regional del 59,1%, lo que pone de manifiesto el éxito de las estrategias nacionales para atraer visitantes más allá de la temporada estival. Sólo España obtiene mejores resultados en la región, liderando la lucha contra la estacionalidad con una tasa de dependencia del 52,8%.

El estudio, que sigue las tendencias de la demanda en Italia, España, Grecia, Croacia y Portugal, revela marcadas disparidades en la región. Mientras que Italia sigue a los países ibéricos con una dependencia ligeramente inferior a la media, destinos como Grecia (72,9%) y Croacia (79,1%) siguen dependiendo en gran medida del turismo de sol y playa en verano, aunque Grecia está empezando a ampliar su actividad a la temporada baja.

El análisis también muestra que los perfiles de los viajeros cambian considerablemente durante la temporada baja: a principios de año, principalmente las parejas de mercados cercanos eligen alojamientos de gama media; en el último trimestre, los turistas de mercados europeos consolidados buscan prolongar el verano y se decantan por hoteles de gama alta.

A pesar de las evaluaciones positivas de los flujos de vuelos, el informe lanza una advertencia específica para la conectividad aérea de Portugal a finales de 2026.

A diferencia de sus rivales del sur de Europa -para los que se espera un crecimiento medio del 4,6% en asientos de vuelos comerciales entre octubre y diciembre-, Portugal se desvía, con un descenso del 2,5% en la capacidad aérea para el cuarto trimestre.

Esta reducción contrasta con la fuerte expansión de Grecia (+10,7%) y el crecimiento constante de España e Italia, cuyas mayores conexiones fuera de temporada proceden en gran medida de las compañías de bajo coste.

Los analistas de Data Appeal Mabrian destacan que el éxito duradero a la hora de atraer turismo durante todo el año depende de la conjunción de tres factores: las ventajas de los precios, la percepción positiva del clima y las experiencias distintivas.

El precio es un fuerte atractivo, ya que se espera que las tarifas hoteleras en invierno de 2026 desciendan notablemente en comparación con las de verano: alrededor de un 24% en hoteles de 3 y 4 estrellas y casi un tercio en los de 5 estrellas. El clima templado es una ventaja convincente para los adultos jóvenes, las personas mayores y los nómadas digitales, y Portugal disfruta de una ventana climática favorable adicional en primavera.

El informe concluye que la gastronomía, el turismo de naturaleza, las rutas culturales y los deportes activos son intrínsecamente menos estacionales y muy flexibles. El principal motor de crecimiento económico en los meses más fríos es la programación cultural urbana, con eventos que se convierten en verdaderos imanes de demanda. Más de la mitad de los eventos y aproximadamente el 73% de la asistencia total se producen fuera de los meses punta, lo que demuestra que el futuro turístico de la región pasa por diversificar el calendario y hacer hincapié en contenidos que vayan más allá de las tradicionales opciones de playa.